Cuatro días en el País Vasco-Francés

El pasado puente de mayo decidimos cogernos de vacaciones la semana entera y hacernos una escapada al norte. Dividimos la semana en dos: la mitad la dedicamos al País Vasco Francés, haciendo noche en Zugarramurdi, y la segunda a la costa de Guipúzcoa, haciendo noche en Guetaria.

En este post nos vamos a centrar en la primera etapa, el País Vasco Francés.

Día 1: Madrid – Zugarramurdi – Cuevas de Urdax

Salimos de Madrid por la mañana tempranito, como a nosotros nos gusta, para intentar hacer un primer tirón de coche largo con los peques dormidos o, al menos, no demasiado cansados. Nuestro destino es Zugarramurdi (Navarra), donde vamos a hacer base para explorar el País Vasco Francés.  Zugarramurdi está a escasos 4 km de la frontera y España es sensiblemente más barata que Francia, así que…

P1140453
Olite

Nuestra primera parada es Olite, ya en Navarra. Un bonito pueblo de corte medieval que presume de un fantástico castillo, así como muchos otros edificios y restos reseñables: nobles caserones, galerías medievales subterráneas… Bien merece Olite una parada más larga que la que nosotros le dedicamos, ya que tiene mucho que ofrecer. En la Plaza de Carlos III El Noble tiene su entrada el Palacio Real de los Reyes de Navarra: una edificación fortificada del S. XIV restaurada en los años 40 del siglo pasado, que resulta magnífico por su majestuosidad. Visita obligada.

A pocos metros, también en la plaza, se encuentra la entrada a las Galerías Medievales, unas galerías que discurren por debajo de la plaza y que albergan una exposición sobre la vida en la época medieval muy interesante y entretenida para los peques.

P1140452
Olite

Muchos más monumentos se pueden visitar en Olite, como la Iglesia de Santa María o la Iglesia de San Pedro, pero nosotros preferimos dedicar el poquito tiempo que tenemos a callejear por sus estrechas callejuelas y aprovechamos para comer allí: de pincheo en uno de los muchos bares que hay en la localidad.

P1140726
Nuestro alojamiento: Casa Martienea

Seguimos ruta y ya nuestra siguiente parada es Zugarramurdi, donde tomamos posesión de nuestra casa alquilada: Casa Martienea. Es un alojamiento rural, situado en la planta superior de una casa tradicional, que cuenta con dos dormitorios, y un salón grande con cocina. Perfecto para una familia de cuatro y suficientemente amplio para no agobiarse con los niños.

Muy cerquita se encuentra el puesto fronterizo de Dantxarinea, donde hay varios supermercados, gasolineras, restaurantes, outlets… Como hemos comentado, España es sensiblemente más barato que Francia, y los habitantes del país vecino cruzan la frontera en este punto para repostar, hacer compra o comer con los amigos. La mayoría de los dependientes en las tiendas hablan francés o son directamente franceses, ya que éstos son sus clientes principales.

Y a Dantxarinea nos dirigimos nosotros para hacer acopio de provisiones para estos días que vamos a pernoctar en Zugarramurdi.

cuevas-lezeak-grottes-urdazubi-urdax-ikaburua (5)
Imagen de la web cuevasurdax.com

Intentamos visitar las cuevas de Zugarramurdi, pero está lloviendo  a mares y desistimos. Como plan B, vamos a visitar las Cuevas de Urdax, a pocos kilómetros. Al ser “cerradas” la lluvia no afecta a la visita.

Las Cuevas de Urdax son bien bonitas. El río subterráneo que las ha formado aún discurre por ellas y están llenas de asombrosas formas calcáreas: estalactitas, estalagmitas, columnas, “medusas”, etc. Unos audios nos cuentan que las grutas están habitadas por las lamias, seres de la mitología vasca parecidos a las sirenas. No nos cruzamos con ninguna, pero sí que vemos algún que otro murciélago.  A los niños, que nunca antes había visitado unas cuevas de este tipo, les impresionan bastante. El peque incluso lo pasa un poco mal. Y es que estar bajo tierra con seres ancestrales puede dar un poco de miedo.

cuevas-lezeak-grottes-urdazubi-urdax-ikaburua (12)
Imagen de la web cuevasurdax.com

Poco más hacemos el día de hoy: preparar la cena y descansar del viaje.

Día 2: Ainhoa – Espelette – San Juan Pie de Puerto – Roncesvalles

 

P1140491
Ainhoa

Hoy vamos a hacer una ruta en coche por los pueblos de interior del País Vasco Francés. Comenzamos hoy el día visitando el precioso pueblo de Ainhoa, muy cerquita de la frontera. Una larga calle nos da muestra clara de la fisonomía y arquitectura de esta región: casonas blancas de dos o tres plantas, con tejado a dos aguas y la marquetería (puertas, ventanas y contraventanas) pintadas de rojo. Este tipo de construcción tradicional es el que caracteriza la estampa de estos pueblos. Las casas de Ainhoa son reconstrucciones realizadas en los S. XVI y XVII, ya que las originales fueron destruidas durante la Guerra de los Treinta Años.

P1140468
Cementerio de Ainhoa

Nos sorprende que el cementerio está en el propio centro del pueblo, rodeando la iglesia. Luego lo veremos en el resto de localidades por las que pasemos. Por mi parte, los cementerios nunca me han generados malos presagios ni nada por el estilo. Al contrario: me resultan lugares de paz y sosiego, en ocasiones pintorescos, y siempre parte de la vida cotidiana de una población. Así que no dudamos en pasear por entre las tumbas. He de decir que mis peques no acaban de entender lo de un lugar de “sosiego y recogimiento” y corretean y juegan ajenos  al significado de lo que les rodea.

P1140466
Inglesia de Nuestra Señora de la Asunción, en Ainhoa

Visitamos también la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, que tiene una escalera exterior por la que se sube directamente a lo que serían unas galerías de madera que se extienden a lo largo de la única nave de la iglesia. Construida en el S. XIII, fue refugio de los lugareños en épocas de guerra.

Por detrás de la iglesia encontramos el Frontón, elemento importantísimo en la cultura vasca.

P1140470
Frontón de Ainhoa

Y paseamos por su calle principal, llena de tienditas y hotelitos con encanto. Y, como no podía ser de otra manera, echamos un ratito en el parque infantil.

Además del pueblo en sí, de Ainhoa parten varias rutas de senderismo, de diversa longitud y dificultad, para los que prefieren optar por una visita más campestre.

P1140492
Espelette

Próxima parada: Espelette. De fisonomía muy similar a la de Ainhoa, Espelette se caracteriza por sus pimientos (con DO), que se secan en las propias fachadas de las casas, lo que les da un aspecto único y muy peculiar.

P1140499
Espelette

La calle principal, no tan rectilínea como la de Ainhoa, también está repleta de tiendas de recuerdos, productos gastronómicos, joyerías (sí: venden pendientes con forma de pimiento), panaderías, confiterías, restaurantes…  Se nota que los precios son más elevados que en España. Guiados por el Trip Advisor, entramos a comer en Artz Axoa: una especie de chiringuito al final de la calle principal (no tiene ni local) con unas mesas debajo de unas pérgolas. Pedimos el plato típico: axoa a veau (un guiso de ternera con pimiento – como no podía ser de otra manera – y cebolla). Muy muy rico. Los peques optan por las consabidas salchichas, que no suelen fallar. Mientras comemos, la lluvia cae con ganas y ya no va a amainar hasta caída la tarde.

P1140562
San Juan Pie de Puerto

Seguimos ruta hacia San Juan Pie de Puerto. La carretera es preciosa: bordeando de forma continuada el río Nive, tiene un trazado sinuoso que se adentra en la vegetación frondosa y exuberante.

San Juan Pie de Puerto es bastante diferente a los pueblos que hemos dejado atrás: más pirenaico, menos “vasco”. Más grande y sin duda cargado de historia. Es la entrada en España del Camino de Santiago Francés y se nota en la cantidad de peregrinos, albergues y referencias al camino que encontramos.

P1140533
San Juan Pie de Puerto

Está coronado por una Ciudadela que ofrece estupendas vistas. Desde allí, a través de la Puerta de Saint Jacques se baja por una empinada y pintoresca calle, la Rue de la Citadelle, también repleta de tiendas y bares, la iglesia de Notre Dame du Bout du Pont,  hasta el Pont Saint Jean . El río Nive se puede cruzar hasta por tres puentes, según pudimos ver.

P1140575
Puerto de Ibañeta

Para finalizar el día, nuestra ruta nos lleva hasta Roncesvalles. Es cierto que no es una parada habitual en esta ruta, pero teníamos un deseo nostálgico de pasar por aquí. Roncesvalles consiste en una colegiata, una iglesia y un enorme edificio donde está el albergue. Pero es sin duda un lugar que desprende gran misticismo. Aquí muchos peregrinos inician los 790km de Camino que separan este punto de Santiago de Compostela.

P1140581
Roncesvalles

Los peques están agotados, pero les convencemos de hacer una última visita antes de volver a casa. Visitamos el claustro de la Colegiata y el sepulcro de Sancho el Fuerte. Una visita cortita pero curiosa.

Ya de vuelta a Zugarramurdi, desandando el camino, nos cae una lluvia torrencial que incuso forma pequeñas cascaditas de agua a los márgenes de la carretera. Tenemos que conducir con cuidado, pero llegamos a casa sin percances.

Día 3: Tren de La Rhune – San Juan de Luz – Biarritz

P1140599
En el tren de La Rhune

Aprovechando que, de momento, no llueve, el plan es visitar los pueblos de la Costa Vasca. Pero antes de ir a San Juan de Luz decidimos hacer la excursión del tren de Larrún o La Rhune, un tren cremallera histórico (sus primeros viajes los hizo allá por los años 20 del pasado siglo) que lleva hasta la cima del monte Larrún. La “estación” se encuentra en las cercanías del pueblo de Sara, y hay un aparcamiento gratuito (no muy grande, por lo que con toda seguridad en verano se llenará pronto) para dejar el coche.

P1140681
Estación del tren de La Rhune

Ante lo variable del clima, no nos hemos atrevido a comprar los billetes de forma anticipada, pero no tenemos ningún problema. En temporada alta, por lo visto, puede complicarse un poco por la mayor afluencia de visitantes.

El trayecto en el tren cremallera es precioso. En poco más de media hora, y a un ritmo muy pausado, el tren recorre los 4 km de ascensión hasta los más de 900m de altitud de esta cumbre. El tren, todo de madera, con grandes ventanales abiertos, sin cristales, te traslada a tiempos pasados. Y en el ascenso puedes disfrutar de paisajes impresionantes del monte, la costa, precipicios… Pudimos ver también rebaños de ovejas, bastantes Pottoks (una raza de poni que vive principalmente al oeste del País Vasco-francés) y algunos buitres.

P1140608
Vistas desde el tren

Ya en la cima, tienes una vista de 360 grados de toda la región: la costa francesa, la española, el interior… Hay un local grande que es cafetería – restaurante – tienda de recuerdos todo en uno, donde te puedes tomar un café para entrar en calor. Y tienen una serie de actividades programadas para los niños, de carácter gratuito, que harán la vista mucho más amena: un mapa de pistas para hacer una yincana (se puede hacer en cualquier momento), suelta de pájaros, técnicas de supervivencia… Nuestra visita no coincidió con ninguna de estas actividades, así que no os podemos comentar nuestra opinión. Se puede consultar la programación de actividades aquí.

P1140673
En la cumbre de Larrún

Además varias rutas de senderismo se inician en este lugar, e incluso puedes bajar andando de la montaña, si te apetece el paseo.

Grandes y pequeños hemos disfrutado mucho de la excursión a la cima de Larrún.

Al final hemos dedicado mucho más tiempo del que inicialmente teníamos previsto a esta visita, y seguimos rumbo a San Juan de Luz para comer allí.

Llegamos a San Juan de Luz alrededor de las 14H. No hemos tenido en cuenta los horarios de almuerzo franceses y nos encontramos con que los restaurantes están ya cerrando y no nos atienden en ningún lado. Ha empezado a llover, hacer frío y mucho aire, así que descartamos ir a la playa (aunque los peques estaban deseando). Necesitamos resguardarnos y comer así que optamos por una solución de emergencia, pero, no lo negaremos, práctica: McDonalds. Tengo que decir que ésta ha sido la primera visita de mis hijos a la cadena norteamericana. Y, como no podía ser de otra manera… les ha encantado.

Se nos está pasando el tiempo y hoy tenemos un objetivo prioritario en nuestro plan de viaje: el Acuario de Biarritz (y visto cómo está el clima, es la mejor opción). Así que prescindimos de visitar más a fondo San Juan de Luz y ponemos rumbo a Biarritz.

P1140710
Biarritz

No sé si habrá alguna carretera pintoresca por la costa que una San Juan de Luz con Biarritz, que es lo que nos hubiera gustado, pero nosotros llegamos por una autopista totalmente convencional, sin nada reseñable.

P1140713
Acuario de Biarritz

En Biarritz nos cuesta encontrar aparcamiento (luego descubrimos que los visitantes tienen una hora de parking gratis en unos aparcamientos concertados…)  y, por fin, llegamos al tan ansiado Acuario: un edificio de arquitectura modernista que corona una zona rocosa. La vista desde allí del mar embravecido impresiona.

P1140690
La hora de la comida

Después de hacer un poco de cola, entramos por fin. Qué voy a decir: con nuestros niños las visitas a un acuario son siempre un éxito rotundo. El acuario es bastante grande, está bien organizado, aunque se nota que es un poquito antiguo. Los más impresionantes son los acuarios de peces tropicales y de tiburones. Y el plato fuerte es ver cómo dan de comer a las focas en el horario previsto. Personalmente, prefiero el Acuario de San Sebastián, pero no se puede negar que el de Biarritz es también impresionante.

P1140706
Acuario de Biarritz

También se puede visitar la Cité del Océano, que debe de ser bastante espectacular, pero concluimos que nuestros niños son aún muy pequeños (3 y 5 años) para sacarle partido, por lo que lo dejamos para mejor ocasión.

A la salida, el tiempo no ha mejorado nada. Nos acercamos con mucha precaución (a los peques les impone bastante el viento y el tremendo oleaje que hay) a la Roca de la Virgen, justo en frente del Acuario.

P1140711
Roca de la Virgen, en Biarritz

Por último, damos un pequeño paseo por unas calles comerciales cercanas. Sigue lloviendo, está todo cerrado, no hay un alma por la calle y los peques están cansados. Va a ser hora de volver a casa.

Tendremos que volver en otra ocasión a explorar esta zona de la costa, a la que apenas le hemos podido sacar partido hoy.

 

Día 4 – Mercado de productores en Ainhoa – Cuevas de Zugarramurdi – Plage des Cavaliers – Baiona

P1140734
Mercado de productores locales en Ainhoa

Hoy, último día en esta zona, cambiamos los planes que teníamos inicialmente  y nos vamos por la mañana a un Mercado de Productores locales que tiene lugar en Ainhoa. Vimos los carteles el día que visitamos el pueblo y, como somos grandes fanes de mercados, mercadillos y similares, hemos decidido acercarnos y dar una vuelta.

Llegamos sobre las 10H y ya nos cuesta encontrar aparcamiento. ¡Casi podría decir que hemos pillado el último sitio que quedaba! Se nota muchísimo que la vida diaria en Francia comienza antes que en España…

P1140731
Mercado de productores locales en Ainhoa

El cielo amenaza lluvia (ooootra vez). Veremos lo que aguanta. El mercado es como una pequeña feria de ganado, lo que hace las delicias de los peques. Vemos burros, Pottocks, cabras, ovejas de diverso tipo, cerdos de tamaño descomunal… Los niños están encantados. También hay tenderetes de productos locales como quesos, pimientos (¡claro!), huevos, jabones… Y una carpa con un bar. Conclusión: todos felices.

P1140743
Mercado de productores locales en Ainhoa

En uno de los tenderetes incluso les dan a los peques una hojas para colorear y allí se sientan en unas mesitas a completar sus dibujos.

P1140787
Cuevas de Zugarramurdi

Cuando nos damos por satisfechos, y a pesar de la lluvia que ha comenzado, nos montamos en el coche y nos dirigimos a las Cuevas de Zugarramurdi. Aparcamos en una zona señalizada y hacemos los últimos metros andando. Las cuevas son espectaculares: el entorno verde, la espesura, el cauce del río… Una vez que entras en el recinto te dan un pequeño mapa en el que te marca los senderos que puedes hacer, las distintas partes de la ruta (el Puente del Infierno, la Cueva del Akelarre, etc).

P1140775
Puente del Infierno, Cuevas de Zugarramurdi

La cueva principal es enorme: 120 metros de longitud y hasta 26 metros de altura (hay que tener un poco de cuidado con los niños en la parte superior, ya que la caída es importante).  Necesitarás al menos 1 hora para poder visitar el recinto, bastante más si quieres hacerlo con tranquilidad. Sin duda, en un imprescindible de la zona.

P1140790
Cuevas de Zugarramurdi

A la salida, en un edificio cercano, se encuentra el Museo de las Brujas. A mí me da la sensación de que puede ser un poco “intenso” para los peques, y optamos por llevarlos a un pequeño parque infantil cercano al parking, mientras el padre entra a ver el museo.

P1140803
Venta Peio, en Dancharia

Una vez terminada la visita decidimos comer en alguno de los macro restaurantes para franceses que hay en Dantxarinea. Nos dirigimos a la Venta Peio y nuestra sorpresa es mayúscula cuando vemos que, debido a que es festivo, está hasta los topes de familias francesas que han venido a comer (y eso que vamos en horario español). Eso sí: el restaurante funciona con gran eficacia: tienen un sistema de números para asignar las mesas y te atienden con rapidez. Tienen muchos menús, de muchos precios y muy variados. Y lo cierto es que comemos bastante bien a precio razonable. Además, tienen una zona de columpios en la terraza del local, con lo que la espera se hace mucho más liviana.

P1140813
Plage des Cavaliers, Anglet

Tras la comida, y con un sol que resplandece como no hemos visto en días, decidimos darles a los peques la oportunidad de disfrutar de la playa un rato. Ponemos rumbo a Francia (nuestra opción inicial era visitar Bayona)  acabamos, casi por azar, en una playa llamada Plage des Cavaliers. Resulta ser una playa muy amplia, de piedrecitas pequeñas. Perfecta para jugar a buscar tesoros. Desde la playa se ven los montes (incluido lo que pensamos que es Larrún), el faro de Biarritz y un cielo espectacular. En el acceso a la playa hay algunos locales (bares, restaurantes) muy apetecibles, con tumbonas y grandes prados de césped, que hubieran sido una opción estupenda para comer.

P1140846
Bayona

Pasada la media tarde, y con el buen tiempo que por fin hace, decidimos terminar la tarde en Bayona. Llegamos pasadas las 19H y, si tenemos en cuenta que encima es fiesta, nos encontramos casi con lo que parece una “ciudad fantasma”. Tiendas cerradas, ¡bares cerrados! Vale: es 1 de mayo, ¿qué esperábamos?

P1140849
Bayona, ciudad fantasma

 

Aún así Bayona es una ciudad muy apetecible. De corte medieval, pero con un aire marinero con mucho encanto. Callejeamos un poco por la zona de la catedral y después bajamos hacia el río, donde sí parece haber algo más de ambiente, con alguna terraza abierta. El paseo es muy agradable y nos quedamos con ganas de más, pero es hora de volver a Zugarramurdi.

P1140853
Bayona

Mañana por la mañana comenzaremos nuestra segunda parte del viaje: la costa de Guipúzcoa. Pero eso será ya otra entrada al blog.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s